Cómo Hacer el Mantenimiento de las Placas Solares

30.03.2020

Cuando decidimos apostar por una instalación de placas solares para nuestro hogar, o para nuestro edificio, debemos tener en cuenta que el mantenimiento preventivo es de vital importancia para un correcto funcionamiento de las mismas. Es decir, no basta con instalarlas y olvidarnos por completo. Como es obvio, la instalación necesita de unos cuidados a lo largo de su vida, sobre todo, para asegurarnos que todos sus componentes funcionen a la perfección. Solo de esta forma conseguiremos un mayor rendimiento de la instalación y, lo que es más importante, alargaremos la vida útil de las placas de energía solar.

Y es que, el rendimiento máximo de los paneles solares se consigue únicamente cuando se dan las condiciones idóneas para ello. Y a veces, pequeños desperfectos, fallos o desviaciones, pueden conllevar a una pequeña pérdida de este rendimiento. Hay que aprender de las mayores instalaciones de generación de energía solar fotovoltaica en España

A veces no sabemos qué falla porque una simple orientación inadecuada o una cierta desviación de los módulos, una sombra sobre los mismos, la acumulación de polvo o la suciedad en general, pueden incidir, sin que lo sepamos, en el rendimiento de las instalaciones de energía solar fotovoltaica. 

¿Por qué es importante el mantenimiento de las placas solares?

Como decimos, el principal objetivo del mantenimiento preventivo de los paneles fotovoltaicos es que funcionen bien y que podamos utilizarlas durante mucho más tiempo.

Si mantenemos limpios y en buenas condiciones los paneles, aprovecharemos más la energía solar. Además, el rendimiento será más estable y continuo.

Un buen mantenimiento nos ahorrará también malas pasadas, es decir, averías de mayor o menor envergadura que pueden llegar a inhabilitar la instalación. Es más, en algunas ocasiones, prevenir pequeños daños en las instalaciones nos evitará tener problemas mucho mayores y más costosos.

Otro de los beneficios que obtendremos si tenemos en buenas condiciones las placas de energía solar fotovoltaica es que nos ayudará a reducir gastos, puesto que si está en buen estado rinden más y por tanto no tendremos que recurrir al abastecimiento de la red eléctrica o a otros combustibles fósiles. Seguiremos siendo autosuficientes sin gastos extra.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el mantenimiento de las placas solares, sin embargo, no debe realizarse con demasiada frecuencia, ya que por sus características ofrecen una importante durabilidad y resistencia.

Por normal general, lo recomendable es revisar de forma general una vez al mes que todo más o menos funcione, pero habría que realizar un mantenimiento de los paneles solares más consciente -a ser posible por un profesional-, una o dos veces al año.

¿Podemos realizar el mantenimiento de los paneles solares nosotros mismos?

La filosofía de las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo es, precisamente, ser autosuficientes. Por ello, si el mantenimiento de las instalaciones lo podemos realizar nosotros mismos, mucho mejor. En todo caso, siempre es opcional, por lo que otra opción también muy válida es la de contratar a un profesional para que periódicamente nos revise el estado de la instalación.

En caso de que seamos nosotros mismos los que realizamos el mantenimiento, hay que tener en cuenta que, como la mayoría de las placas solares están bajo cubierta, es relativamente fácil de acceder a ellas y por tanto, no costará revisarlas periódicamente. Sabemos que es importante ahorrar en la factura de la luz, pero dejemos esta revisión a los mas expertos.

En el caso de las placas fotovoltaicas, las células están elaboradas a base de silicio, un mineral que ofrece una gran resistencia a las condiciones meteorológicas adversas, incluido el granizo. Es por ello que, en este tipo de instalaciones, el mantenimiento de los paneles solares no es demasiado complicado y podemos hacerlo sin problemas.

Además, el mantenimiento de las placas solares fotovoltaicas, al no contar con partes móviles, se simplifica bastante. Principalmente, debemos revisar todos los componentes:

  • Paneles fotovoltaicos. Debemos revisar que no haya roturas, que estén limpios y que se conservan casi como el primer día. Dependiendo de la zona donde estén ubicadas habrá que revisarlas con más o menos frecuencia, dependiendo de las condiciones climatológicas del área. Es recomendable, como mínimo, limpiar las placas y controlar la temperatura de las mismas al menos cuatro veces al año. Para dicha limpieza es suficiente agua templada a poca presión, una esponja suave y limpiar cuidadosamente la superficie de las placas.
  • Inversor. Te recordamos que se trata del equipo de tamaño reducido que deja la energía eléctrica generada por los paneles fotovoltaicos lista para ser utilizada en tu casa (convirtiendo la corriente continua a corriente alterna). Para un buen mantenimiento hay que mirar que funcione correctamente, que el cableado esté en buenas condiciones, etc. Una vez al mes es recomendable revisarlo, y comprobar que todo va bien. También se puede limpiar con un trapo la suciedad acumulada.
  • Las baterías. Es importante también una vez al mes revisar su funcionamiento, que el nivel de electrolito de las baterías sea el adecuado, y en el caso de que falte, habrá que rellenarlo hasta llegar al nivel recomendado. Para ello, utilizaremos agua destilada o con un contenido mineral bajo. Con un densímetro verificar también el estado de la carga de la batería y la capacidad.
  • Contador. Es el que contabiliza la electricidad que consumes. Debemos verificar que no hay fallos y que funciona bien. Se puede hacer como mínimo cuatro veces al año.
  • Sistema de monitorización. Es la parte más importante para que estemos alerta de que todo funciona, puesto que es el apartado que envía la información del estado de la instalación y de la generación de energía a tu teléfono móvil y a nuestro Centro de Control. De esta forma nosotros también estamos al corriente del buen funcionamiento de la instalación y vigilamos que el sistema esté funcionando correctamente.
  • Soportes. No nos olvidemos cuando realicemos el mantenimiento -al menos cuatro veces al año, o incluso, durante la revisión mensual- revisar de forma visual que las estructuras están también en buen estado y que los factores de la climatología no las han estropeado o dañado. Es decir, debemos revisar que se mantienen intactos frente a la corrosión. Hay que controlar posibles deformaciones o grietas, el apriete de la tornillería para evitar que se suelten los paneles, el sellado de las juntas, la propia fijación de los módulos a la estructura y la toma a tierra, etc.

Desde Solideo subrayamos la importancia del cuidado y de la limpieza de las instalaciones de placas solares fotovoltaicas y de todo el sistema, sobre todo, para evitar mayores problemas y averías más costosas en el futuro. Porque la prevención es siempre la apuesta más segura.

Sin embargo, a veces, no solo con un buen mantenimiento es suficiente. Hay casos especiales, factores externos, que pueden dañar las instalaciones. Por ejemplo, cuando cae un temporal de granizo o de nieve. En todo caso, como hemos mencionado ya antes, los paneles fotovoltaicos tienen una elevada resistencia, por ello, la probabilidad de que el impacto de granizo estropee los paneles solares es mínima. Sin embargo, en el caso de que esto sucediera, existen garantías que cubren estas incidencias. Y en Solideo ofrecemos hasta 25 años de garantía en nuestros paneles.

Contratar el mantenimiento de las placas solares

Y aunque el mantenimiento de las placas de energía solar y todo el sistema fotovoltaico sea relativamente fácil de hacer, en no pocas ocasiones, y para olvidarnos de problemas que no dominamos, la opción de contratar el mantenimiento es una opción más que recomendable.

Es más, para las revisiones más a fondo, como decíamos antes, lo más recomendable es ponernos en manos de especialistas, ya que los profesionales saben perfectamente cómo deben estar nuestras instalaciones de energía solar para que su rendimiento llegue al 100%. Además, son los especialistas los que saben cuándo hay que realizar la revisión, con qué frecuencia y exactamente qué revisar en cada caso.

Porque no es lo mismo una instalación ubicada en el Norte de España, cuyas condiciones climatológicas soy muy particulares, a otra instalada en el Sur, con más horas de sol y calor. Pero además de las condiciones climatológicas, también depende del polvo en suspensión en el aire de la zona donde están ubicadas las placas, y de otros factores externos.

Por ello, los especialistas saben revisar todos los factores externos e intrínsecos para realizar un mantenimiento de las instalaciones mucho más exhaustivo y eficiente.

Asimismo, cuando hemos detectado que hay algún fallo, que la instalación no funciona correctamente, debemos sin duda acudir a un especialista.

Pueden ser fallos de distinta índole: desde simples errores en los sistemas electrónicos que se solucionan desde la centralita de control, hasta fallos en el inversor o en el sistema de gestión en el caso de las fotovoltaicas. En muchas ocasiones, además es necesario la sustitución o reparación de componentes averiados. En esos casos, no hay más remedio que contratar a un profesional.


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